martes, 21 de junio de 2011

El Chacal de Nahueltoro: Crónica de la Marginalidad

Basada en un hecho real, El Chacal de Nahueltoro (1969) es una historia de miseria y marginalidad, de personajes que malviven y tratan de sobrevivir entre el hambre, la violencia y el analfabetismo.

Según su guionista y director (Miguel Littín) nos señala en los créditos iniciales, la película trata de "La infancia, amor, regeneración y muerte de Jorge Del Carmen Valenzuela Torres, quien se hace llamar también José Del Carmen Valenzuela Torres, Jorge Sandoval Espinoza, José Jorge Castillo Torres, alias El Campano, El Trucha, El Canaca, El Chacal de Nahueltoro".

En agosto de 1960, en Nahueltoro (Chile), un asesinato múltiple horrorizó a todo el país: Jorge del Carmen Valenzuela Torres mató con una guadaña a la mujer que lo había acogido en su casa y a los cinco hijos de esta.

La brutalidad de las seis muertes hizo que los chilenos apodaran al asesino con el nombre de El Chacal de Nahueltoro.

Rápidamente detenido, El Chacal fue juzgado, condenado a muerte y fusilado tres años más tarde, el 30 de abril de 1963.

Miguel Littín -representante de lo que en los últimos años sesenta se llamó Nuevo Cine Chileno- escribió la historia de este hombre utilizando el expediente judicial y las entrevistas al asesino hechas por la prensa.

La película se rodó en las localizaciones en que ocurrieron los hechos, incluída la cárcel en la que fue recluído, y con la participación de los presos de la misma.

Su lenguaje visual es de documental, unas veces, y, otras, de reportaje televisivo y su estética recuerda al Neorrealismo Italiano.

La historia es narrada por el protagonista, que nos va contando su vida desde la infancia (cuando huye de su casa con ocho años y debe empezar a luchar por sobrevivir como puede) hasta el momento de su ejecución.

El Chacal de Nahueltoro (magníficamente interpretado por Nelson Villagra) hace que el espectador oscile entre sentimientos encontrados: La compasión... el horror... la ternura... la repulsión... y que no sepa qué pensar del asesino.

Creo que, al final, vence la conmiseración. Porque uno acaba comprendiendo que el Chacal es tan víctima como la mujer y los niños a los que ha dado muerte, según él, para ahorrarles sufrimientos en el futuro.

Una vez en la cárcel, El Chacal aprende a leer y escribir, a relacionarse con los demás presos, a trabajar en diferentes oficios y empieza a tener conciencia del bien y del mal. Empieza, en definitiva, a desarrollar el ser humano que lleva dentro y deja de ser ese individuo primario y básico, casi animal, que ha sido hasta ese momento.

La película acaba, como ya se nos ha avisado en los créditos, con la muerte del protagonista. Pero, en la vida real, la historia de El Chacal de Nahueltoro no ha terminado todavía: Su tumba se ha convertido en lugar de peregrinación al que acuden cientos de personas para pedirle milagros o agradecerle los que, según ellas, ya ha hecho...

21 comentarios:

Emilio J. Pazos Brenlla dijo...

No la he visto, pero por lo que cuentas debe de ser interesante, como un "Animal"puede hacer eso con la gente que lo acoge.
Pero también me interesa su progreso en la carcel.
Un saludo.

La Guionista Reflexiva dijo...

Te la recomiendo, Emilio:

El personaje es peculiar. Al principio te parece una bestia, sobre todo cuando mata a los niños pero luego, cuando va evolucionando, acabas viéndolo como una víctima más.

Si esta película no contase un caso real, no sería creíble.

Saludos.

Dialoguista dijo...

Que sea algo basado en lo real es aún más escalofriante, no sé si me anime a verla :S

La Guionista Reflexiva dijo...

Creo, Dialoguista, que vale la pena que te animes a verla. Seguro que te gustará.

No tiene escenas de violencia explícita ni sangre -si es eso lo que te hace dudar-. Miguel Littín supo contar la historia sin caer en escenas escabrosas, morbosas o de mal gusto.

Como estudio de personaje es buenísima. Y el uso de la cámara y del montaje, no sólo no ha cumplido años sino que ahora está de moda...

Un abrazo.

Nochi dijo...

Hola, vi esta peli, hace ya muchos años. La verdad es que me dejó el recuerdo de un drama social, con algo de político. Tal vez en esa época todo se definía bajo un prisma político. ¿Cómo un país puede abandonar a su gente en analfabetismo, el alcoholismo y la miseria. El Chacal no era más que una ínfima parte de la realidad del mundo rural chileno. El otro recuerdo es de haber visto un animal, un asesino que se descubre prgrasivamente un alma humana. Pero también había una cierta estética que obedecía también a la época. Tu hablas con justa razón del neorrealismo. Era tiempo de sacar las cámaras de los estudios, de llevarlas a la calle, al campo, a la vida. Es por eso que deja ese gusto a documental y reportaje. Pero en definitiva es una ficción tirada de un hecho real claro. Algo me recuerdo de esa distancia de la cámara al hombro, subjetiva, muy novedosa en ese tiempo. Bueno me encantaría volver a verla. Y tu comentario muy bueno como siempre me incita a hacerlo. Un abrazo.

Emilio J. Pazos Brenlla dijo...

Algo así, entonces, como la naranja mecánica. Digo por el juego de verdugo y víctima.

La Guionista Reflexiva dijo...

Hola, Nochi:

Supongo que, en la época en que se estrenó la película, sí se haría una lectura eminentemente política (y marxista) de El Chacal de Nahueltoro. Y se puede hacer hoy día -imagino- si se quiere.

Pero pienso que, afortunadamente, hoy día uno puede ver esta historia como un drama (una tragedia, más bien) personal que interesa por sí mismo y sin necesidad de segundas lecturas.

Lo que dice mucho a favor de la película, pues demuestra que ha superado bien el paso de los años y de las ideologías.

Un abrazo.

La Guionista Reflexiva dijo...

Si tuviera que compararla con alguna película, Emilio, la compararía con El Hombre Elefante.

Las dos utilizan la misma trama maestra aunque luego la desarrollen en argumentos muy distintos:

Las dos usan la trama maestra llamada de "el ascenso" en su versión de "un personaje que asciende desde un estado de conciencia inferior a otro superior".

Un saludo.

deWitt dijo...

Interesante reseña por varios motivos.

Primero: la historia resulta escalofriante y si como dices se acerca al neorrealismo supongo que estará retratada con una buena dosis de crudeza.

Segundo: por lo que comentais, en esta peplícula asisitimos a lo que yo denomino "síndrome crimen y castigo": lo sabemos culpable pero ¿lo entendemos? Este tipo de historias siempre me han atraido porque inevitablemente llevan a la reflexión.

Tercero: siempre nos olvidamos (al menos yo, lo confieso) del "cine clásico" hispanoamericano. Por un lado, las dificultades a la hora de acceder a él pueden servirnos de justificación pero en la era de la globalización, en donde todo lo tenemos a golpe de click, no tenemos excusa. Lo que nos falta es conocimiento.

Por todo ello, muchísimas gracias por esta valiosa reseña.

Un saludo

La Guionista Reflexiva dijo...

De acuerdo con los tres puntos que señalas, deWitt.

El tercero de ellos, yo lo ampliaría: No sólo nos olvidamos del cine hispanoamericano, nos olvidamos del cine de muchos países y del cine que no sigue los clichés de Hollywood. Con lo que nos perdemos muchas cosas muy interesantes.

Saludos.

BC dijo...

Vi esta película hace años en una sesión de Cine Club.Es un hecho policial terrible, pero también es una denuncia contra una forma de crimen legal como es la pena de muerte.
Cuando el "Chacal" comprende y se arrepiente de sus crímenes la "Justicia" lo ajusticia.
Saludos.,

La Guionista Reflexiva dijo...

Sí, BC:

Esta historia es una ironía trágica y sin sentido como lo es la pena de muerte en la mayoría de los casos.

Cuando El Chacal se convierte en un hombre consciente, arrepentido de sus actos y capaz de convivir en sociedad, no le sirve de nada porque lo ejecutan.

Saludos.

Elsie Escala dijo...

De la historia del chacal me quedó dando vueltas eso de qué se le consideró como alguien a quien pedir milagros. Por qué?...Por su “conversión”?...Qué hizo para que otros lo consideraran así?...Porque no concibo que siendo el asesino que fue, pudiera alguien creer que podía hacer milagros…Fue después de la película?...Me gustan las historias de los seres humanos capaces de “ascender” esos escalones entre niveles de humanización, saber qué vivencias los cambiaron y cómo…
Los daños (personales, familiares, sociales) que se hacen a los seres humanos hasta llevarlos a perder su capacidad de sentirse tales, sobre todo en la niñez, se pagan con incalculables dolores para ellos y toda la sociedad.
Saludos, amiga.

La Guionista Reflexiva dijo...

¡Hola, Elsie! ¡Encantada de verte por aquí!

Respecto a tu pregunta:

Creo que la película no tuvo nada que ver con la "ascensión a los altares populares" del Chacal.

Supongo que determinado tipo de personas se identifican con él y les parece un santo más "asequible" y que les va a entender más que San Francisco de Asís o Santa Teresa de Jesús, por ejemplo.

Sé que hay un documental sobre el tema ("Bajo el Sur. Tras la Huella de un Asesino Milagroso") dirigido por Guillermo González pero todavía no he conseguido hacerme con él.

Pero sí vi un documental mexicano sobre un caso parecido, en el que narcotraficantes y sicarios píden milagros y rezan a uno de los suyos, fallecido, al que consideran santo.

Un abrazo.

ANRAFERA dijo...

Desconozco esta película y tomo nota de ella, por tu sipnosis debe ser interesante y mas aún tratandose de un hecho real.
Gracias.
Saludos.
Ramón

La Guionista Reflexiva dijo...

Gracias a tí, Ramón.

Saludos.

dub dijo...

Saludos desde Chile. Buen blogg

La Guionista Reflexiva dijo...

Gracias, Dub:

Me alegro de que te guste el blog.

Un abrazo a Chile.

dub dijo...

Fue un hecho real muy comentado, ocurrió a unas cuantas horas de donde vivo. Lo paradgico de esta historia es la pena de muerte, que actualmente esta abolida, pero la contingencia actual de Chile, hace resusitar la idea de pena de muerte, en algunos sectores sociales. Los estudiantes marchan, el Gobierno no ceden a las peticiones y los vandalos son los que destruyen vías publicas y privadas. La destrucción de la propiedad, hace despertar la pena de muerte, así como El Chacal. Pero estos son personas ilustradas y otros que actúan como si fueran personajes de video juegos, destruyendo todo a su paso. Volveré a ver este seudo documental, ya que escribo una película de drama costumbrista, de mí país.
Saludos Ana

La Guionista Reflexiva dijo...

Espero, Dub, que la pena de muerte no vuelva a tu país. Sería lamentable.

En cuanto al caso del Chacal, es cierto que es paradójico y que aún tantos años después puede ser el punto de partida para muchas reflexiones sobre la condición humana.

Saludos y buena escritura.

Miguel Muñoz dijo...

Jose Del Carmen Valenzuela
Nacido en San Fabian De Alico
Su tumba se encuentra en el Cementerio municipal De San Carlos
Llena de placas de agradecimiento por sus milagros